Problemas y ajustes con la editorial
Bubok tiene un buen puñado de cosas buenas y en buena ley no puedo tener más que alabanzas hacia ellos. Pero el sistema de publicación “bajo demanda” cuando tú mismo personalizas un montón de detalles y elementos de tu libro, acarrea problemillas.
Y digo “problemillas” porque son pequeños inconvenientes que nacen del sencillo sistema de publicación. Yo, como ya he comentado, opté por corregir todo el texto, por maquetar toda la obra y por diseñar la portada y contraportada del libro. El primer resultado ha sido espectacular pero al modificar un par de cosas tras ver el primer ejemplar, el resultado del segundo ha sido peor.
El diseño de la cubierta descuadrado… el tamaño de la letra, minúsculo. En fin, la novela está terminada y emociona verla por fin en tus manos, pero han sido tres o cuatro cosas que hay que corregir sí o sí. Esto no es una novela salida de Alfagüara… pero yo al menos pondré todo de mi parte para que sea así.
De vuelta a la segunda novela
Ahora que parece que la primera novela “se ha terminado” he decidido conjurarme para volver con más fuerza si cabe a la segunda. La Lanza de Longinos ya está en la editorial, con su texto corregido y todo lo mejorado que he podido, con su retocada portada, su nuevo formato (en edición de bolsillo), un nuevo color para las hojas (el blanco parecía de enciclopedia) y listo para que, al menos amigos y familiares, lo puedan disfrutar.
Es un alivio. Y no sólo lo digo por haberla terminado “definitivamente”, sino porque ya me puedo concentrar en la trama y personajes de la segunda. La comencé hace unos meses pero debido a falta de tiempo, fundamentalmente, la había paralizado y arrinconado cuando sólo había completado las cien primeras páginas.
Ahora la cabeza ya vuelve a centrarse en un único tema, que en realidad son decenas… cientos: dónde va a discurrir la acción de este capítulo; qué nuevo personaje real o ficticio vamos a incluir y cuándo; qué sorpresas y giros inesperados vamos a introducir y cuándo, etc.
El Enigma Barinov está en marcha y si todo va como está planeado la terminaré para la primavera de 2009. No está mal.