¿Con qué escribo mis novelas?

Como creo ya he mencionado en más de una ocasión, siempre escribo en Mac, nunca-jamás con un PC y mucho menos si tiene Windows. Mi primera novela, La Lanza de Longinos, la escribí íntegramente utilizando Pages de Apple, un programa potente pero no por ello complejo, muy sencillo de utilizar y desde luego sin las distracciones y entorno recargado de… digamos Microsoft Word.
Pero utilizar un procesador de textos clásico para escribir una novela no siempre es una buena elección. Y empiezas a darte cuenta de ello cuando llevas varias decenas de páginas a las espaldas. Ir hacia delante, atrás, corregir, volver, buscar, sustituir, volver de nuevo, retocar, cortar y otras operaciones habituales, son muy incómodas cuando tienes que moverte por un fichero de tantas páginas o si tienes que abrir otros donde has guardado el resto de capítulos o bien notas y apuntes con datos que incorporar en tu texto.
Para mi segunda novela, El Enigma Barinov, este problema ha desparecido por completo. Borrado del mapa de un plumazo. Y la culpa la tiene una (deliciosa y casi milagrosa) aplicación llamada Scrivener. Concebida, programada y diseñada única y exclusivamente para escritores; ya sean novelistas, poetas, guionistas de televisión o cine. No importa.
¡Qué diferencia! Ofrece multitud de ventajas: organización completa de los capítulos, sección para notas, páginas web, imágenes y hasta vídeos con la información recopilada en la fase de investigación, búsqueda tremendamente rápida en todo el texto, fichas en tablero con el resumen de cada uno de los capítulos, edición conjunta de párrafos (incluso de distintos capítulos), escritura a pantalla completa con fondo difuminado en negro para evitar distracciones y un largo etcétera.
Estoy tan satisfecho con Scrivener que, aunque ya finalizada, decidí importar con el programa la primera novela, de modo que he terminado por estructurarla y organizarla perfectamente gracias a sus potentes herramientas. (Arriba he dejado una captura de parte del proyecto editado con Scrivener. En concreto, se muestra en acción la herramienta Corkboard, donde se recogen todos los capítulos representados con una tarjeta-ficha clavada en un ficticio tablero de corcho. ¡Sencillamente genial!)
¡Cuánto tiempo me hubiera ahorrado si hubiera tenido esta aplicación hace unos años! La recomiendo totalmente.
Vekoma
Gracias por dar a conocer esta aplicación, la utilizaré, gracias.
Quedo a tus ordenes.
David
Bajando! No me podía imaginar que existiese una aplicación tan específica. Por lo que dices y la pinta que tiene, creo que me va a ser muy útil. Gracias!