Los libros de Bubok estarán en Google Books
Una buena noticia sin lugar a dudas. Bubok, la editorial con la que he publicado mi primera novela, acaba de firmar un acuerdo con Google para que todos sus libros aparezcan en Google Books, el enorme sistema de búsqueda de libros del gigante norteamericano.
Celebro la noticia porque eso significa más difusión, más accesibilidad y más presencia en Internet de la mano de “la compañía” de Internet. Confío en que sirva para propagar más fácilmente mis obras (las que están por llegar).
¿Libro electrónico? No sé, no sé…
Una de las ventajas que ofrece Bubok es la posibilidad de publicar tu obra tanto en formato papel como en libro electrónico (descarga de un fichero en formato PDF). En general el formato electrónico es, ciertamente, una ventaja; y para determinados libros y formatos es sin duda la opción más idónea. Estoy pensando por ejemplo en pequeños ensayos, libros de referencia, manuales, guías, tutoriales, por citar algunos. Generalmente libros de corta extensión a los que se recurre para consultas rápidas desde el propio ordenador.
Pero no lo veo para una novela como La Lanza de Longinos. Con sus casi 400 páginas, su formato de “novela pura y dura” y su estructura general y de cada capítulo, es una obra que únicamente debería estar disponible en papel. No me imagino a nadie descargando el PDF y leyendo las andanzas de mis espías frente a la pantalla de un ordenador, por muchas pulgadas y definición que tenga. Ni es cómodo, ni práctico, ni emocionante ni creo que sea saludable para nuestros ojos. ¿Acaso piensa alguien imprimir y encuadernar la novela y hacerse su propia versión casera? Pues tampoco lo veo y tampoco me gustaría. Una novela así, hay que tocarla, abrirla, cerrarla, dejarse atrapar por sus personajes y sus historias… y todo eso no se consigue sólo con un conjunto de palabras, sino con un libro.
Entonces, ¿por qué La Lanza de Longinos está disponible en formato electrónico? Honestamente, no lo sé. En el momento de la publicación me pareció una idea interesante, quizá para facilitar la distribución o para ofrecer una opción de compra más económica que convenciera a los más indecisos. Pero no me extrañaría que uno de estos días eliminase esa opción. ¿Por qué? Pues porque quiero que todo el mundo que se acerque a leer La Lanza de Longinos lo haga “como un libro de verdad”. Aunque sea un poco más caro. La experiencia final del lector es radicalmente distinta. Y yo quiero que sea así.