¿Cómo organizo los capítulos de cada libro?
¿Cómo son las distintas fases de creación de un capítulo? O “escena”, como familiarmente las denomino yo. En esto soy bastante metódico y afortunadamente organizado, y en buena medida gracias a la aplicación que utilizo para escribir. Me permite ponerle etiquetas a cada uno de los capítulos de modo que con un simple vistazo a sus fichas puedo ver el estado en el que se encuentra cada capítulo. (Para organizarme utilizo bastantes palabras y expresiones en inglés por estar habituado a hablarlo y escucharlo.)
- Idea.- Todo comienza por aquí. Una idea que salta donde menos te lo esperas: en la ducha, caminando por la calle, leyendo otro libro, viendo una película o en un taxi. Suelo anotarla rápidamente en mi Moleskine o en mi iPhone. Lo hago de forma telegráfica, simplemente para evitar perder la chispa.
- Blank.- La idea ha pasado al libro pero simplemente como una corta anotación. El capítulo está casi en blanco, sólo con un párrafo que describe qué va a pasar. Es la idea anterior algo más desarrollada y explicada. El capítulo por tanto tiene que ser escrito.
- Finish.- Capítulo avanzado o casi terminado. Es posible que falte completarlo con un algún dato, completar algún párrafo o similar.
- First Draft.- Es el primer borrador del capítulo, que practicamente está terminado. Queda la última revisión y quizá limar o afinar alguna expresión o frase.
- Final.- Capítulo terminado y cerrado. Revisado a conciencia tanto en estilo, ritmo, gramática y ortografía. Tal cual está, ya puede salir para imprenta ;-)
En apariencia el proceso puede parecer complejo o no muy fluido, pero en la práctica es todo lo contrario. Supongo que en estas cosas cada autor tiene su método y su maestrillo su librillo. Así es como me organizo yo y de momento me está funcionando.
La cálida tentación de la promoción
Supongo que esto forma parte del proceso creativo o del proceso de publicación. Primero uno escribe casi para uno solo. Después te vas animando y dejas leer tu obra a amigos y familiares quienes, por norma general, te animan a su vez a publicar la novela y darla a conocer a más personas. Y después, tú mismo vas viendo que la novela gusta a más y más lectores, y es cuando la cálida tentación de la promoción entra en escena para susurrarte palabras de aliento.
Y esto más o menos es lo que me está sucediendo con La Lanza de Longinos. Ahora he llegado a un punto en el que me pregunto repetidamente: “¿por qué no la muevo y promociono en condiciones?”. Cierto es que desde el principio acordé conmigo mismo eso. La iba a publicar sin pretensiones, bueno, sin otra que verla publicada, pero si gustaba realmente a la gente y así me lo hacían saber… pues no me lo pensaría. La promocionaría.
Pero es ahora cuando inevitablemente te entran las sanas dudas de si merece la pena, de si estará a la altura, de si no será todo un pequeño-enorme bluff. Supongo que todo será cuestión de tener fe en la historia, en los personajes, en el libro. Así que quizá, muy pronto, empecemos a hacer ruido con la primera novela.